Añades capa de acciones.

Tocas notas distintas, con dedos y manos distintas, con intensidad duración e intensidad distinta.

La verdad es que es para volverse locos. 

Por eso no tienes que tocar pensando en el virtuosismo, bastante desmotivador, sino pensando en esa capacidad que parece que nos otorga de poner tantas acciones al servicio de un mismo fin, transmitir un sentimiento.