Si, justo ese es el proceso de una idea. Todo está fisiológicamente cerca pero a veces dar el salto es grandioso.

A veces se nos ocurre una gran idea pero quizá nos pilla solos y no se la contamos a nadie. Tampoco la escribimos y se enreda con el resto de neuronas, quizá convirtiéndose enseguida en otra cosa, sepultada por las dudas… quién sabe. Pixar podría expresarlo muy bien si se pusiera a ello.

Otras, empezamos a verbalizarlo porque nos pilla con alguien, o se lo contamos a esa persona de confianza a la que sabemos que podemos contar nuestras divagaciones más locas. El feedback te puede devolver algo aún más grande o evolucionarlo a otra cosa que no habías pensado, también puede ser muy mágico.

Y ya el súmmum de la cosa está en escribirlo, que quizá es la más difícil porque tienes que haber pasado por las dos anteriores y visualizarlo han claro que puedas escribirlo, eres capaz de vendértelo a ti mismo, y tienes el ratito para escribirlo.

Pero es que luego hay una fase más y es usar el enlace mental, ser capaz de establecer un relato de todas tus ideas en una sola. A efectos de un blog supondría enlazar a una entrada anterior, a efectos de pensamiento es ser testaruda y conectar nuevas ideas a viejas ideas y dar coherencia a todo lo que haces. Y eso, amigos, aunque difícil es de lo más reconfortante.

Así es el proceso de crear un mundo a tu medida, nadie dijo que fuera fácil pero es un viaje apasionante.