Pues que una cosa es la imagen idealizada  que tengamos de nosotros mismos y otra es la realidad, que normalmente es la que el ojo ajeno es capaz de ver.

Y en términos empresariales:

Una cosa es que pensemos que en nuestra empresa somos los mejores y que el cliente nos tiene que comprar porque sí, y otra lo que el cliente verdaderamente puede pensar de nosotros, que somos una empresa más, con un discurso indefinido y con cierta incapacidad para conectar con ellos.

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Imagen: http://elperrodepicasso.blogspot.com.es

Esto me venía a la cabeza mientras veía la serie The Crown, una biografía sobre el reinado de Isabel II. Churchill encarga un cuandro para su 80 cumpleaños. El posa para el pintor, un artista de los llamados neorománticos, esperando que saque de el lo que él mismo cree que es, un diplomático experimentado curtido en grandes batallas en la lucha por defender los intereses de Inglaterra y de La Corona.

Sin embargo, el pintor pinta lo que ve, un viejo desfasado apoltronado en un sillón, con un aspecto débil y lleno de ancianidad. Churchill ve el cuadro y monta en cólera. Finalmente entiende la situación y se retira de la política. Por fin, y gracias a ese ojo externo, consigue entender lo que su misma esposa, sus compañeros y la mismísima reina de Inglaterra no habían conseguido que entendiera, que era un hombre demasiado mayor y demasiado enfermo para ejercer un cargo de tanta responsabilidad.

Con las consultas de comunicación hacemos eso, exponemos a cliente ante una mirada externa con el objetivo no de que se retire como Churchill, sino de que sea consciente de la verdadera imagen que proyecta.

El mundo de las percepciones es un mundo complejo, es complicado hacerlo uno mismo, y sobretodo, hacerlo de forma constructiva, pero todos, llegado el momento necesitamos un retrato como el de Churchill.

Si estás pensando en innovar en la manera de comunicarte y relacionarte con tus cliente, contacta con nosotras ??