Un cuadro que se sale de la norma de la época, pintado primero por un ingeniero-topógrafo y matizado y embellecido en colores por un artista-pintor.

Un cuadro que no cuenta un instante concreto, sino el transcurso durante 6 horas de toda una batalla; que no está centrado en los sentimientos, sino que pretende documentar técnicamente una batalla.

Seguramente escriba varios posts de este cuadro, entre otras cosas, porque me compré un libro con toda la documentación histórica hasta el momento, pero también porque tiene que ver mucho con la capacidad de comunicar y de contar una historia de algo inerte, que en teoría retrata un instante, pero que fue pintado para que pudiera ser leído y comprendido como un hecho que duró horas, viendo todo su desarrollo en él.

Estoy hablando de la Batalla de Almansa y del cuadro de Filippo Pallota y Buonaventura Ligli pintado en 1709. No es un cuadro, es una herramienta de comunicación que el Rey solicitó para poder visualizar cómo ocurrió la batalla y de ahí, poder premiar a unos, identificar la procedencia de las diversas unidades combatientes, ver sus movimentos…

Toda una fuente de ideas para el diseño de soportes comunicativos.

pallota