Hace unos días termine de leer “Universo de locos” de Fredric Brown, un libro chocante que combina la ciencia ficción al más alto nivel con buen sentido del humor.

Por una serie de circunstancias, el editor de una revista de ciencia ficción acaba siendo teletrasportado al universo que describe un lector de su revista. Todo parece igual que en la Tierra pero los pequeños detalles van sorprendiendo al protagonista. Por ejemplo, cuando va a pagar en un bar y resulta que la moneda ya no es el dolar, sino los créditos, lo que le lleva a ser confundido con un espía de un planeta enemigo. Otros detalles no son tan pequeños e imperceptibles como cuando vé por la calle que los habitantes conviven con lunars, una especie de monstruos gigantes de color rojo y aspecto feroz. Para no llamar la atención, el protagonista debe ir manejando estas situaciones de alta tensión y no mostrarse sorprendido ante estos hechos distintos. A su vez, debe llevar cuidado y saber qué preguntas hacer y no hacer para no ser descubierto. Todo ello en su ciudad, que ya no es la misma, herido, huyendo de un lugar a otro… Esto te mantiene como lector en constante tensión porque cada vez va levantando más sospechas. En este punto tiene algo de thriller.

En un párrafo revelador del final, Keith entiende que este universo responde a la descripción de una carta que un lector de su revista había enviado a la redacción. ¿Se encuentra inmerso en el universo pensado por otra persona? Esto es lo verdaderamente alucinante y que me encantó del libro. La teoría de que podemos imaginar cualquier universo, y que ese universo existe, de manera paralela, al que estamos viviendo. Solo tenemos que imaginar intensamente en qué universo queremos vivir y pillar el relámpago cerca para ser teletransportados.

Estos días pensaba en las posibilidades que ofrece aquí la Realidad Virtual, para quien? para todo aquel que desee viajar a un universo en concreto, ya sea patrocinado por sus ideas, por su empresa o para aquellos que quieran diseñar una experiencia para otros. Se abre aquí un nuevo paradigma comunicativo.

Eso sí, al menos en los mundos creados por RV si te matan en ese universo, no mueres de verdad, al menos de momento.

Libro totalmente recomendable. Y más con todo lo que está por venir.