Si hay una cosa que me gustó de Las Vegas fue la capacidad de convertir en icono turístico sus hoteles, pero no sólo por fuera, sino por dentro.

Evidentemente, vamos a un hotel a alojarnos o, en Las Vegas, a sus casinos. Sin embargo, ¿qué otro motivo te llevaría a visitar un hotel donde no estás alojado? En Las Vegas hay una tercera posbilidad, ir a ver su atracción en exclusiva, un concepto que me encantó y que diferencia a cada hotel de los demás.

Tanto es así que en cada hotel podías encontrar la revista “Las Vegas Magazine” donde te mostraban el itinerario turístico de hoteles y sus atracciones en exclusiva.

Aquí se puede ver parte del mapa de hoteles de Las Vegas:

mapa

Y aquí la leyenda con las distintas atracciones:

atracciones

Por ejemplo, el Bellagio. El mapita te indica que tienes que ver su espectáculo musical de la fuente y el Jardín botánico que cambia según la estación, además de su galería de arte.

Del The Venetian, su reproducción de los canales de Venecia con sus sistema de transporte de gondoleros (que cantan y todo), además de su Museo de Madame Tussauds.

Del The Mirage, su volcán que entra en erupción cada noche cada hora desde las 20:00 hasta las 00:00 horas.

El Flamingo, que te ofrece un habitat de vida salvaje de flamencos (flamencos en el desierto!)

Este me parece un sistema muy guay para turistificar algo que en principio no lo es. En Las Vegas los hoteles además de ser auténticos parques temáticos han conseguido que estén en un itinerario de visita turística, con su mapita y sus puntos para ver. Genial.

Pensando en nuestro proyecto de Interioristas, podríamos pensar algo parecido para las fábricas de muebles? Que cada una de ellas ofreciera un punto de interés en exclusiva, por ejemplo, un fabricante que fuera conocido por sus textiles importados de todas partes del mundo, o un mueblista característico por su especialidad en los muebles torneados o por sus lacados? De esa manera podríamos estar exclusivizando sus propios negocios y haciendo hincapié en aquello en lo que son realmente buenos.

¿Tienen Las Vegas algo que enseñar en la manera de turistifica un sector productivo? Puede que sí.