Desde hace unos meses estoy tocando la Sonata KV 545 de Mozart, compuesta el 26 de junio de 1788, ahí es nada.

Bueno, lo cierto es que se me está poniendo por montera sobretodo a la hora de meterle velocidad porque basicamente está basada en escalas y semicorcheas que hay que tocar en modo Allegro, vamos, rápido. Me pasa que como suelo hacer, he ido estudiando de menos velocidad a más… pero a la vuelta de las semanas y de pocas horas de estudio, vamos a ser sinceros, me doy cuenta de que no logro mejorar. Esto me frustra porque toco las escalas atropelladas y no termino de sentirme cómoda.

Así que harta ya y con miedo a cogerle manía a la obra me he dispuesto a hacer un experimento que me ha reportado una grata sorpresa. El experimento consiste en tocarla cada vez más despacio porque os diré una cosa que he averiguado: solo hay una cosa más difícil que tocar deprisa y es tocar cada vez más despacio.

Diréis que estoy loca pero intentadlo. Si tenéis poca paciencia (como yo) o aunque sea paciencia normal, veréis que cuesta plegarse al metrónomo, esperar al tiempo. Pero si estudias así de repente empezarás a darte cuenta de que todavía te equivocas, pero ahora lo haces en un tiempo más detenido, donde es más fácil corregir y asegurar. Estuve probando unos días y me he dado cuenta de que he ganado velocidad… ¡tocando despacio! pero sobretodo seguridad. Esto puede parecer absurdo pero yo siempre había estudiado de la otra forma, hace muchos años y ahora me encuentro con esta nueva perspectiva que lo hace distinto. La cosa es que tocar despacio o a ritmos absurdamente lentos para tu nivel hace que tus dedos pasen cuidadosamente por cada nota y cada sonido reforzando una seguridad que luego sí se aprecia al tocarlo en Allegro.

Bueno, pues vamos a ver si consigo hacerme con Mozart y me animo a subir algún vídeo..