En mi proceso de aprendizaje de piano, tengo el hábito de cuando empiezo a tocar una partitura, busco vídeos por internet de gente tocándola. Me resulta curioso que pese a ser la misma partitura, hay unas interpretaciones que directamente se salen respecto de otras. Hay quien la toca perfecta en términos de solfeo, hay quien la toca muy rápido, hay quien no comete ningún fallo y tiene nervios de acero y luego están los que la interpretan justo como a mi me gusta.

Me pasa por ejemplo como Rumores de la caleta. He visto muchos de los vídeos en internet: conciertos, tutoriales, con piano electrónico… pero ninguna como la de Enzo Oliva.

Si todos utilizan las mismas herramientas, piano y partitura, cómo pueden ser tan distintas unas piezas de otras? Ahí es donde ves el amplio margen de personalización que permite la interpretación de la partitura. Es ese ejercicio que realmente solo aplicas al final del proceso, cuando el solfeo está en orden y cuando matemáticamente haces que todas la notas suenen y encajen cuando tienen que hacerlo.

Interpretar es quizá lo más difícil porque consiste en contar una historia, no solo con las notas sino con tus movimientos y la intensidad. Hay trucos, imaginarte una historia, conocer la historia real detrás e la partitura, asociarla con cosas que te han pasado a ti. Y entonces te das cuenta de que la interpretación es esa parcela para la creatividad. Lo que la hace sólo tuya.