Realmente es difícil entenderse 100% con otra persona.

Recuerdo un mantra que repetía una profesora de la universidad.

Entre lo que pienso,
Lo que quiero decir,
Lo que creo decir,
Lo que digo,
Lo que quieres oír,
Lo que oyes,
Lo que crees entender,
Lo que quieres entender,
Lo que entiendes,
Existen 9 posibilidades de no entenderse

Lo que somos se compone de una parte visible, lo que decimos, cómo nos comportamos, aquello que dejamos ver; y de una parte invisible, lo que pensamos, sentimos y que muchas veces no mostramos.

La cosa es que lo visible se construye sobre todo lo invisible, así que lo primero es consecuencia de lo segundo. Entonces, si no somos capaces de canalizar nuestra parte invisible en temas visibles, van surgiendo piedras por el camino.

Si lo piensas, es toda una labor de comunicación, cordialidad, diplomacia y empatía. Un cocktail maravilloso cuando funciona y explosivo cuando no. El primero te puede llevar a tu vida ideal y el segundo abocarte a una vida de peleas, malentendidos y sufrimiento.

relaciones

Y lo mismo pasa en la relación que tenemos con nuestras empresas. Cuanto más somos capaces de hacer de esa parte invisible (motivaciones, retos, reflexiones, aspiraciones…) algo visible, por ejemplo con nuestros blogs y conversaciones cotidianas, mas felices nos puede hacer, además de darnos dinero.

Y no solo es un tema que te ayude a sentirte mejor, más coherente, llevar una vida más auténtica, sino que te puede ayudar a diferenciarte de tu competencia. Al final es un tema de branding.

Estos días veía un capítulo de The Walking Dead en el que, mientras enterraban a uno de los amigos, uno de ellos decía “Las cosas visibles son pasajeras, las invisibles son eternas“.

Algo me quedó dando vueltas y me llevó a estas reflexiones.