Hoy se celebra el 194º aniversario del nacimiento de Fiódor Dostoievski. Y su aniversario me pilla leyendo uno de sus libros, El doble. Lo compré hace años en una feria del libro y hace unas semanas que me decidí a leerlo.

Anterior a este, solo he leído uno más, Noches Blancas. Lo leí hace tiempo y me sorprendió que tras ese inocente título se esconde una amarga historia de desengaño que te deja marcada para siempre.

Es lo que tiene Dostoievski, esa capacidad de meterte de lleno en las obsesiones enfermizas de sus personajes hasta el punto de llegar a entenderlas. Porque quizá puntualmente tú has llegado a sentirte así en algún momento, en pequeñas dosis, en situaciones muy puntuales, porque la enfermedad y la obsesión son algo muy humano. Sus libros te ayudan a mirar a estos personajes no tanto como víctimas sino como personas que necesitan ser comprendidas. Es como una especie de empatía con la enfermedad.

dostoieskiSus libros son deprimentes, con personajes obsesivos y atormentaodos. Quizá tuvo algo que ver que viviera una larga temporada frente a un psiquiátrico y nada menos que en la Rusia zarista que no tenía que ser una fiesta.

El libro que estoy leyendo ahora cuenta la historia de un funcionario que tras ser rechazado en un acto social con sus compañeros de trabajo, sufre un desdoblamiento de personalidad, crea un doble físicamente pero superior en actitud.

Creo que la magia de este autor es que te ayuda a comprender las horas más bajas del ser humano. En fin, todo muy Dostoievski.