El otro día leía este artículo donde contaban que la creadora de El club de las malas madres había lanzado una petición en change.org.

El Club de las Malas Madres es un un blog creado por Laura Baena. Hace años, Laura se enfrentó a la situación de tener que dejar su trabajo en una agencia de publicidad debido a no poder conciliarlo con la maternidad. Como ella misma dice, decidió crear un blog a modo de “espacio terapéutico 2.0 para desmitificar y reirse del día a día”. Gracias a ese toque de humor y la capacidad de empatizar con el perfil de mujeres con dificultades para conciliar su vida familiar y profesional, el blog se convirtió en el altavoz de miles de mujeres en esa situación.

No soy lectora del blog pero conozco a mucha gente, amigas con hijos, que sí lo leen y disfrutan mucho de él.

El pasado 18 de octure daban el paso al activismo lanzando una petición en change.org, la plataforma online que te permite iniciar campañas y peticiones públicas para movilizar a personas que quieran apoyarte, recoger firmas, etc. Desde Malas Madres quieren conseguir 100.000 firmas para que los políticos de los principales partidos incluyan incentivos fiscales a la jornada continua, entre otras medidas.

Y no sólo eso, sino que están impartiendo talleres de conciliación para madres y han hecho un estudio con el que han recogido 4.500 experiencias de sus propias lectoras hablando de la conciliación laboral/familiar y personal.

En definitiva, todo un movimiento a favor de la conciliación.

Y es que hay una cosa que me ha gustado mucho y es que, el propósito de la conciliación siempre estuvo detrás de todo, pese al humor y el tono terapéutico de tener hijos. Y es ahora cuando se ha manifestado.

Esta iniciativa me parece un ejemplo claro de cómo internet está impactando en la forma en la que nos comunicamos, nos rodeamos de una comunidad y llevamos a cabo nuestros objetivos.

La comunicación ya no es un simple un maquillaje, sino un instrumento con capacidad de transformación.