Llevo cerca de dos meses cabalgando y pasando largas noches en mitad de la batalla con el Emperador Adriano. Sí, esa es la sensación que me queda tras haber leído Memorias de Adriano. Creo que la técnica de la escritura epistolar es la mejor forma para hacer un buen storytelling. De hecho, creo que es el mejor storytelling sobre la Roma de los emperadores que he leído nunca (vale, tampoco he leído mucho mas). Pero sí lo dí en clase y me lo contaron aburrido.

Sin embargo, tras haber leído este libro me apetece conocer más de Roma y su imperio. Ya tengo un vínculo personal con un personaje que me llevará a muchos otros. Porque he conocido al emperador pero sobretodo he conocido a la persona, con sus preocupaciones banales y con sus pequeñas cobardías.

El libro es en realidad una carta que el Emperador Adriano, en sus últimos días, de vida escribe al que elige como sucesor, Marco Aurelio. En ella quiere contarle todo lo que ha vivido y aprendido. Claro, la carta, viniendo de un emperador romano en plena expansión es apasionante. Adriano va dando cuenta de su día a día, de sus amoríos, de lo que piensa de sus más allegados, de la pobreza, de Roma, de su admiración por los griegos…

Por eso llegas a empatizar tanto con un personaje tan lejano, porque no es un texto histórico donde se enumeren sus logros y estrategias en batalla sino la narración de lo que esa persona sentía en estos momentos.

Recomendable 100% si quieres crear un vínculo emocional con alguien en pleno Imperio Romano. Yo ya estoy escuchando podcast sobre Roma y buscando saber más de él.

adriano