El sábado salí de la oficina y me fui a otra. Aproveché que no tenía mis papeles a mano para centrarme en algo que me daba mucha pereza pero que llevaba meses pendiente: hacer una buen limpieza feeds.

Dios, es como tener que limpiar el baño, no quieres que llegue nunca, pero llega. Cientos de páginas que ya no leía pero sobretodo que sepultaban blogs y lecturas que sí debo leer o al menos seguir.

Ahora que ya está hecha me siento muy orgullosa. Siempre tengo la duda de si lo estoy haciendo bien, de si mis categorías son las correctas, de si es mejor segmentar mucho o muy poco. Una vez en una conferencia un tipo comentaba que las clasificaba en Primeras y Segundas. Yo lo probé y fue horrible.

Creo que sigo teniendo muchas pero probaré un  tiempo con la nueva clasificación a ver cómo manejo mi dieta informativa. Además, desde hace unos meses me he enganchado al mundo podcast y ya voy teniendo selección de canales de todo tipo. Espero que no se vuelva salvaje como mi Feedly.

Qué importante es gestionar tu propia dieta informativa