El otro día me gustó mucho el post de Natalia cuando hablaba de las personas que se quedan en el pasado y que pecan de nostálgicas:

Mi teoría sobre esa vuelta puede que sea demasiado simple, pero cuando no hay un esbozo hacia delante se imaginan certezas hacia atrás, se asocian a emociones positivas y es comprensible que se tienda hacia ese lugar en el que vas a sentirte más a gusto, reconfortado y feliz.

Eso me recuerda que si queremos hacer no podemos vivir en el pasado, pero tampoco en el futuro. En el futuro solo encontraremos las consecuencias de lo que hacemos en el presente. Parece una obviedad pero a veces es muy importante recordar que en el único lugar donde se puede hacer es en el presente. Y aquí es donde juega un papel concentrarse en lo que uno quiere y actuar en consencuencia.

Huyamos de ese comportamiento, definamos nuestro futuro y vayamos a por él.