A veces me fijo en cómo nos comportamos con el móvil y me asusto. El móvil es ese bebé que nos reclama continuamente. Y si no nos reclama, por dios es que le ha ocurrido algo. Estiramos hacia abajo la ventana del correo para que recargue aquello que podría estar a punto de llegar.

Es un debate muy manido pero es que va a más. Vas a cualquier lugar y ya no hay gente aburriéndose o dándole una patada a una piedra, está mirando el móvil.

No somos esclavos de nuestra libertad ociosa de pensamiento. Si tenemos un segundo de tiempo libre, el móvil nos reclama y tenemos que ir a hacerle caso. Algo, algo habrá que quiera.. algún contenido buscamos inconscientemente. Recuerdo las pocas veces que he estrenado movil en esta última era de la instantaneidad en la que venían activadas todas las notificaciones por defecto y era una locura, cuando no era un tweet era un email, un watssap, una actualización… un beep y/o lucecita a cada momento… agotador.

Y pensando en esta relación de dependencia que estamos alimentando y la capacidad que tiene para distraernos me viene a la cabeza ¿qué pasaría si Einstein hubiese tenido móvil?

Démosle un móvil a los grandes pensadores de la Humanidad ¿qué hubiese pasado..?