Ivanhoe-351726666-largeAl hilo de esta noticia me he encontrado con la etimología de la palabra freelance.

Resulta significativa su etimología, que no nos traslada a ninguna taquillera película de ciencia ficción, sino a una novela medieval de principios del siglo XIX. En 1819, el escocés Sir Walter Scott acuño la expresión free-lance (lanza libre) en las páginas de Ivanhoe. Se trataba de retratar a caballeros mercenarios de la Europa feudal que no tenían rey ni señor y que se vendían al mejor postor, condición que les otorgaba ciertas libertades y también alguna que otra preocupación. Fue rescatada de los libros un siglo y medio después, cuando escritores y creativos de los 70 se sintieron identificados y la popularizaron en las revistas del gremio.

Vamos que si un freelance es aquel que alquila su lanza y la pone al servicio de otros y parece que caminamos hacia una sociedad de freelances, nos toca pensar cómo relacionarnos en ese escenario donde todo se externaliza o se subcontrata.

Estamos preparando a nuestras empresas para eso? cuál es nuestra lanza? y nuestros postores? qué relaciones públicas tendremos que hacer?

Habrá que ver Ivanhoe 😀