pueblo_malditosEstamos en fase prenavideña y como cada año miro estas fechas con algo de recelo.. y cinismo. Sí, lo sé, está pasado de moda criticar la Navidad porque se haya convertido en la campaña de El Corte Inglés pero, con los años, voy desgranando los motivos por los cuales, le tengo un poco de tirria. Bueno, el primero y fundamental era porque yo creía en toda esta mierda.. jaja! sí, yo fui una niña muy crédula y en muchos aspectos lo sigo siendo.. entonces el shock de ver los regalos escondidos en el fondo del armario… duele.

Superado o en proceso de superación del trauma.. voy atisbando nuevos motivos, más maduros y de mi edad. De esto va mi post. Como muchos sabéis yo resido en Yecla, Murcia, España. Sí, estudié en la Universidad de Alicante y luego tras varios años trabajando allí decidí ir montando poco a poco mi proyecto empresarial en Yecla. Nunca fue una decisión traumática porque, como yo suelo decir, me siento conectada con muchas cosas que no tienen relación directa con el lugar en el que vivo. No considero que sea ni mejor ni peor que irse fuera, pero para mí es la forma más cómoda de vivir en este momento.

Pertenezco a una generación de personas que ha estudiado en la universidad y o bien has encontrado trabajo “de lo tuyo” al terminar, o bien trabajas en otra cosa o bien te has pirado fuera a buscar trabajo. Cada año, cuando se acerca la Navidad, vuelven a Yecla todos aquellos que se fueron bien fuera de Yecla o incluso fuera de España a labrarse un futuro mejor. Cuando vuelven, y sí, ahora voy a decir algo incómodo para muchos, vuelven con un rollo del tipo “los que se quedan aquí son unos fracasados”. Evidentemente no lo dicen así pero sí existe un cierto tufillo en la manera de hablar, de contar sus vidas o incluso de contar su vuelta al pueblo. Yo la verdad es que me doy por aludida en la medida en que yo soy esa persona que vive en el pueblo. Sin embargo, me resulta super ajena esa idea preconcebida de que “vivir en un pueblo es fracasar”, que al final es de lo que va toda esta mierda.

Y aquí mi reflexión es: si yo no doy por hecho que tú no eres mejor que yo por vivir en una ciudad, por qué tú das por hecho que yo soy peor que tú por vivir en un pueblo? De qué estamos hablando? Necesitas que lo mío sea fracasar para que lo tuyo sea triunfar? Es un nuevo tipo de racismo del siglo XXI? de mi generación? Me tendré que sentar al final del autobus por vivir en un pueblo? Ah no! espera.. que aquí solo hay una línea..si es que hay. en fin, paro que me voy de sarcástica.. jaja!

No pero en serio, alguien detecta esto?? Es que creo que es alarmante, e insisto, se acentúa en estas fechas porque además de que “vuelven”, el final del año es un “momento de balance” brutal y o estás fracasando o triunfando. A mi incluso me han llegado a decir eso de: “es que te lo estás perdiendo todo”. Pero qué dices… qué es lo que exactamente crees que me estoy perdiendo.. Lo gracioso de todo es que luego son estas personas las que, cuando vuelven como el anuncio del turrón, quieren hacer lo mismo de siempre, rememorar las mismas cosas de siempre, como si fuera un maldito ritual rancio para tener su pequeña dosis “de pueblo” mientras tú los miras como si fueran personajes desfasados que viven en un mundo que ya pasó.. Es como si al llegar al pueblo no tuvieran ni presente ni futuro, solo pasado. Y sus mentes están conectadas entre sí… Yo creo que les meten algo en ryanair.. 😀

No sé, creo que internet y la lógica de los distribuido es lo que ha cambiado todo esto. Puedo estar aquí pero estoy allí. De hecho puedo ir allí siempre que quiera/pueda hacerlo coincidir con otra cosa. Para mí esa es la mayor libertad que existe. Sobretodo para una persona como yo a la que no le gusta vivir en ciudades.

En realidad, este post viene a ser otro de esos post que escribo a modo de terapia, para aclararme a mi misma por qué siento ciertas cosas en ciertas épocas del año y para comprender por qué determinadas personas adoptan algunas actitudes y comportamientos. Vamos, una manera de auto-explicarme la realidad y de paso echarme unas risas.

Incluso todo esto es interesante desde un punto de vista relacional:
• cómo se crean roles artificiales que en realidad no son reales, porque no es donde vivo, sino qué estoy haciendo.
• cómo nos relacionamos con nuestro pueblo, no como un souvenir, sino como algo presente y futuro.
• cómo internet rompe todo esto y desmitifica eso de cerca y lejos, dentro y fuera.

ah! y como esto va de superar cosas, este año pienso celebrar la navidad a mi manera, crearé nuevos rituales e interpretaré las tradiciones a mi parecer y con todos mis filtros. Lo cual, también es muy libre y muy de internet, no? Me descargaré el software de la Navidad y la implementaré como me dé la gana 😀