Leyendo este artículo me han venido a la mente tres ideas que para mí es importante aclarar:

1. Que lo de Airbnb no es p2p sino b2c de toda la vida

Dejen ya de hacerle la campaña gratuita como ya se le hizo a Facebook y sus cientos de miles de evangelizadores. Airbnb es una empresa que cobra porcentajes a los que alquilan sus casas a otros, y punto. No sé que tiene esto de nueva economía cuando, en realidad, es una relación intermediada más, pero con internet. La propiedad de las casas está distribuida pero la gestión está centralizada. La arquitectura de red que generan este tipo de empresas no es precisamente distribuida.

Ahora hay que reconocer que se han sabido hacer bien la campaña porque apropiarse del término p2p y sharing economy para vender tus servicios y provocar que todo el mundo se manifiesta a favor o en contra tuya.. tiene mucho mérito. Tan solo hay que verlo con el revuelo mediático que ha provocado su cambio de logo.. qué barbaridad!

2. Que las redes más valiosas son las que nosotros somos capaces de crear

La clave la aporta Ester en este post:

La Economía Directa, en cambio, crecerá conforme aparezcan más herramientas distribuidas para crear redes. Y el cambio real se dará cuando seamos capaces de crear y mantener nuestras propias redes y darles sentido. Haciéndolas productivas y cuidando su integridad y su sentido. En algunas seremos simples usuarios y en otras promotores.

Esto es, como decía en este anterior post, la clave residirá en combinar las redes que somos capaces de generar con aquellas que nos proveen servicios como airbnb o cualquier otro. Es decir, si quiero alquilar mi casa a otros, lo mejor será primero definir a qué tipo de cliente quiero dirigirme y construir una red que me ponga en contaco con él. Además, si consigo tener una buena relación con mi cliente, posiblemente eso me ayude a innovar y dar un valor añadido a mi negocio. Eso no quita que pueda apoyarme en empresas como airbnb para llegar también a mi cliente.

3. Que no se trata de sobrevivir sin más

En el mismo artículo en el que hablaban sobre esto, también mencionaba a los Millenials. Y es que, este tipo de servicios se dirigen a ellos (entre los que, al menos por edad, se supone que me encuentro) y que definen de la siguiente manera:

“los que ahora tienen entre 18 y 33 años, y que en España son ocho millones, son los primeros que han crecido contando su vida con desparpajo en las redes sociales porque tienen otra idea de la privacidad. O no tienen ninguna.

Y esta es la visión que tiene un Millenial (según el artículo) de su vida profesional:

“La economía compartida y su consecuencia lógica, el consumo colaborativo, han crecido en un caldo de cultivo fértil: las grandes ciudades con persistentes tasas de desempleo y una gran concentración por metro cuadrado de smartphones. Léase: gente interconectada que necesita dinero. Los millennials son la primera generación que ha aprendido que no tendrá un trabajo para toda la vida. Son los protagonistas de la gig economy (economía de bolos), que no ofrece un trabajo estable, sino una constelación de minitrabajos para ir tirando. Son artistas en ir trampeando entre unos y otros, tienen la capacidad de desdoblarse y ser a la vez trabajadores y microempresarios que alquilan sus activos. Todo a tiempo parcial.”

No sé vosotros, pero a mi personalmente me da bastante bajón verlo así y creo que nada tiene que ver con lo que hablamos de emprender en la Economía Directa. La Economía Directa va más de querer crear algo por ti mismo que tenga sentido y que te permita vivir de ello. Claro que te llevará a tener diversos clientes que puedes llegar a ver como diferentes fuentes de ingresos, pero realmente tienen que tener un sentido para ti. No se trata de sobrevivir toda la vida, sino de ir poco a poco dedicándote a lo que gusta y ganándote la vida con ello.

De estas y otras cosas hablaremos en el curso de “Formando micro-emprendedores en la Nueva Economía” que, por cierto, ya tiene nuevas fechas!! 3, 4 y 5 de octubre. Todo un fin de semana para aprender y conversar sobre todos estos temas.