crazy_scientistsEl otro día en el congreso contábamos que muchas de las metodologías y teorías que nos dieron en la uni luego no terminaban de cuadrarnos en la vida real. Los problemas y situaciones de comunicación de un cliente no pueden, en general, solucionarse con modelos estancos o sencillos esquemas… la cosa suele ser algo más compleja, particular y no siempre está todo a la vista, lo que implica un sobreesfuerzo en comprender la situación del cliente y adaptar dichas metodologías a cada situación.

En esta línea de pensamiento, coincide con nosotras desde el propio Grunig hasta la autora de esta comunicación:

En este sentido podría señalarse que, tal y como apunta Grunig , si algo queda por hacer en relación con la teoría situacional es conseguir transferirla del mundo académico al ámbito profesional. En este sentido, debemos señalar que, aunque no faltan investigaciones que aplican la teoría situacional a casos reales, éstas proceden del mundo académico y no explican claramente los procedimientos para la aplicación de la teoría. Por eso, quizá fuera necesario desarrollar estudios en los que se ofrezca a los profesionales mecanismos para la construcción de sus propios cuestionarios, consejos sobre el modo correcto de medir las variables situacionales e indicaciones sobre los problemas que pueden encontrar al llevar la teoría a la práctica.

Pues eso, que además de conocer la teoría para aplicarla a la práctica, quizá haga falta hacer el mismo recorrido en sentido contrario, hacer una práctica de la teoría, vamos una propia heurística de la profesión. 

Sería algo así como dejar de ver los métodos y herramientas como algo único y válido para toda situación y cliente, y empezar a verlos como algo personalizable, a nuestro contexto y nuestra escala, con sus correspondientes indicadores que evalúen su rendimiento y resultados.

No es poca faena..

Imagen: Brickset