71a68d35514c7b65407fe7e13bb5fa53Leyendo el post de Ester sobre los clubs temáticos como modelo de negocio y buceando largo rato por los enlaces, me gusta mucho una idea que destaca respecto a ellos:

La tendencia es especializarse en tipos de clientes con necesidades parecidas.

Esto me parece una idea clave, ya que, dirigirse a públicos objetivos generales sin rostro, desconocidos y universales ya no es viable. Tenemos que aplicar el alcance en lugar de la escala a la hora de diseñar y comunicar nuestros proyectos. Dirigirnos a grupos de personas, de los cuales, conozcamos de primera mano sus necesidades. Creo que esto es una magnífica puerta de entrada a los modelos de negocio basados en la membresía o la suscripción.

Como decía Alfonso en este post:

“Después de unos cuantos años en la universidad, en un taller intensivo de una semana, trabajamos en un proyecto que, a diferencia de lo realizando anteriormente, se articulaba con gente real, propiciaba conversaciones reales entre personas reales y podía tener aplicación real. No teníamos que inventar supuestos usuarios, no teníamos que crear las condiciones del proyecto desde la nada… estaba todo allí.”.

Definamos al cliente porque el modelo de suscripción no está hecho para todo el mundo. Conozcamos a nuestros clientes, por qué servicios estarían dispuestos a pagar, seamos proveedores suyos de los recursos que necesita para reafirmar sus valores, sus actitudes, para complementar sus servicios, para darle mayor valor a lo que hace. Averiguemos qué necesitan las empresas que se interesan por lo que hacemos o cómo lo hacemos. Además, creo que es una muy buena práctica para aprender a ser consultores y coaches de lo que sabemos hacer, en un área específica.

Incluso estudiemos la vertiente psicológica de este modelo de negocio basado en los clubs porque ¿cuál es el motivo que nos lleva a querer ser parte de ellos? Reafirmar lo que somos o en lo que nos queremos convertir. ¿Qué genera en la persona sentirse parte de un club? Además, ¿qué hay del componente de exclusividad que ofrecen (ojo, exclusividad, que no lujo…).

Es la cultura del RSS, seleccionar qué tipo de información quieres que llegue a tu buzón de correo cada día: psicológica, sostenible, enológica, minimalismo, moda, alimentación sana,… y suscribirte a ellas.

Creo que eso forma parte de la ética de nuestro trabajo. En la entrevista que enlaza Ester, hay otra idea que me llama la atención y que dice el fundador de WooThemes:

Claro, nuestra tecnología y productos son buenos, y hemos construido una gran marca, pero la única cosa que más ha contribuido a nuestro éxito es nuestra ética de trabajo.

Y esto está muy guay porque el modelo de negocio por suscripción no es nuevo y lo hemos visto durante mucho tiempo en sectores tradicionales. Sin embargo, con altas dosis de internet, clientes reales y la manera de trabajar de nuestras microempresas quizá estos modelos puede mutar nuestros actuales proyectos en servicios que ni siquiera imaginamos ahora mismo. Pura especulación lo sé, pero como dice Ester, estamos en ello 😉