shakira-y-pique-resumen-de-sus-vacaciones-55794_w1000Creo que todos conocemos amigos, familiares, colegas de trabajo “con pareja” que han pasado de tener un comportamiento individual en las redes sociales a tener un comportamiento “de pareja” en redes sociales. Lejos de ponerme violenta con esto (aunque tuve una primera y breve fase que superé) ahora es un tema que me hace mucha gracia y me provoca buenas y sanas risas. Por favor, he puesto 10 por tener un límite y no morir sobre el teclado pero os animo a continuar hasta el infinito en los comentarios porque, aceptémoslo, son una nueva raza a estudiar ¿los conoces? ahí van algunas pistas.

1. Sus vacaciones son tus vacaciones. Ellos creen que tú debes vivir sus vacaciones como si viajaras con ellos, en su mochila, como si fueras un chihuahua que viaja en una ridícula mini-bolsa asomando la cabecita. Sus momentos son tus momentos.

2. Utilizan los grupos de watssap para informar de cualquier cosa: cómo ha ido el día, los platos que cocinaron en pareja, que tienen que poner una lavadora, etc.

3. Visitar el pueblo los fines de semana es “el evento del año” para el que los demás tienen que estar preparados y receptivos. La pareja gestiona tanto la previa, como el durante como el post evento. Todo es importante. El evento acaba cuando te confirman por watssap que “ya estamos en casa con el pijama puesto”. Sólo ahí puedes respirar tranquilo porque “han llegado bien”.

4. La cámara y el “compartir en twitter” es una prolongación ya no de su mano, sino de su manera de vivir lo cotidiano. La búsqueda del momento que resuman cómo se sienten, lo bonito que ha sido el día de hoy, que hoy hacen un año o similares es motivo de tweet. Esto es un must en toda regla, y tiene que caber en 140 caracteres. El que maneja el twitter en la pareja siempre aparece haciendo fotos en las fotos de otros porque…

5. La pareja de instagrama nunca descansa. Siempre está activa y siempre en pareja. De hecho, fíjate, han olvidado que existen los pronombres personales singulares. Ahora ya sólo existe el “nosotros“.

6. Lo que no ha sido contado en redes sociales no merece la pena haberse vivido. Si se hace en pareja, mucho mejor.

7. El tiempo libre se planifica como si fuera trabajo, que digo, ¡mucho más que el trabajo! Sólo así se puede hacer una buena trazabilidad de lo que van a publicar o no en redes sociales, gestionar el factor sorpresa con su entorno, despertar el interés, y todo ello con la complicidad de la pareja.

8. Cuando algún evento otea el horizonte es primordial saber cómo lo vas a contar, no tanto el viaje en sí. Porque la pareja de instagrama vive para sus fans.

9. La pareja de instagrama desarrolla un sentimiento de hijo adoptivo con los que no son de su raza. Cuando la pareja de instagrama realiza actividades con otras personas, imagínate con una persona sin pareja, esa persona pasa a ser peligrosamente parte de la pareja durante la experiencia. Cuando realiza eventos con otra pareja, el parejismo exponencial se multiplica llegando a límites tóxicos para la salud humana. Abténganse gente si pareja o que no comparta su forma de vida en pareja.

10. Lo contado hasta el momento aumenta exponencialmente en fechas como las que entran: la Navidad. Es una época dura porque la pareja de instagram trata de superar sus propios límites, ya que, hay un evento real y grandiosos como es la Navidad, pero está repleto de miles de micro-eventos que deben ser contados en diferentes plataformas al mismo tiempo. Es de esas épocas en las que te arrepientes de tener un smartphone y desearías volver a tu zapatófono de los 90.

Y claro, como la mayoría de los fenómenos en la raza humana, la pareja de instagrama es una mera evolución darwiniana. Ellos son los que antes te enseñaron el vídeo de su boda o de “nuestro tour por La Alcarria” pero con nuevos ingredientes:  los móviles, la comunicación en tiempo real y un chorrito generoso de egocentrismo.

Lo dicho, no les odiemos, estudiémosles porque este tipo de relaciones tan expuestas a la galería y con cierto toque excéntrico han venido para quedarse… parejas que son incapaces de mantener sus relaciones bajo su propio dominio (web). Y la Navidad a la vuelta de la esquina… miedo 😉