cafeEn Reding siempre estoy diciendo que somos una red de profesionales que trabajamos bajo una manera de hacer las cosas que nos identifica y que queremos aportar valor a nuestro entorno. Como decía Sonia en su post “impregnar nuetra filosofía en todo lo que hacemos“.

Vale, esto es algo que digo desde el principio porque quiero que así sea y porque Reding no es “una empresa al uso” que ofrece servicios, se lucra y ya. Sinceramente, tanto jaleo, complicaciones y luchar con la Resistencia para algo tan básico me enfurecería y sinceramente creo que encontraría otras vías más normalizadas y estables para hacerlo.

Además, como decía Alan en su post:

“Dejar atrás la noción de trabajo como sacrificio implica en sí mismo un proceso que no esta exento de tormento, de miedos que enfrentar y esfuerzo personal de superación que puede llegar a sentirse como que estamos en guerra con nosotros mismos.”

Vamos, define a la perfección cómo me siento algunos días y eso de que “chsst.. que esto es  jodido”. Además, cuando asumes este enfoque de trabajo, el dinero es un objetivo, pero no es el más importante. En realidad quieres que tu trabajo tenga un valor en sí mismo, que signifique algo y que te represente. Lo cual pese a que es muy enriquecedor, no te libra de malos ratos 😉

Y eso implica tener cada vez más claro el motivo por el cual haces lo que haces. Lo cierto es que Reding aún es joven pero me gustaría que 2014 fuera el año (y sí, esta es una promesa convicción navideña) donde consigo reflexionar y poner por escrito cuál es la motivación y la visión que mueve a Reding, aunque me da que será una definición permanentemente abierta.

Todo esto es una reflexión de hace muucho tiempo y que estos días se me ha puesto delante gracias a este post y gracias a las palabras de Michael Bauwens. Hablando de la economía p2p y de la gente que se está abriendo camino en ella desde la modalidad que el llama “Procomún global” dice:

Estamos volviendo a un sistema en el que lo primario es valor de uso. Unos amigos brasileños me hablaron hace unos meses de Curto Café. Y me encanta porque quieren hacer un buen café sin explotar a los productores directos y quieren vivir de ello. ¿Qué hacen? La cadena de suministros está bierta al público. ¿De donde proviene nuestro café y cuánto pagamos por él? No necesitas una orden de registro, puedes consultarlo tu mismo. Le enseñan a tostar su propio café y, así, triplican sus ingresos. ¿Cómo investigan? De manera abierta: “Estas son las mezclas que usamos y así es como puedes copiarlas. Copiadlas y remezclarlas por favor”. ¿Cómo venden? A través de crowdfunding: “La gente que financia su expansión de ventas se lleva café gratis. Recuperas la inversión en café.” Hackean las cápsulas… Es un proyecto maravilloso Pero cuando les preguntaba ¿cuál es vuetro modelo de negocio? ¿de dónde sacáis el dinero? Se pusieron nerviosos y me dijeron: “Michael, no has entendido nada. Nuestra motivación es hacer buen café mientras nos ganamos la vida de manera ética. El dinero es sólo un medio para alcanzar un fin“.

Y creo que, como comentaba con dos de mis colaboradores de confianza, tener esto claro ayudará a que las decisiones de Reding sean cada vez más coherentes: desde crear una marca, definir la web, buscar los clientes, generar proyectos, modos de trabajar, búsqueda de colaboradores, etc.