El pasado mes de junio realicé el curso Continuidad y desarrollo de la empresa familiar en Coursera e impartido por el Tecnológico de Monterrey. Tengo que decir que el curso me encantó, primero por la enorme contextualización que hace de este tipo de empresas, segundo por las metodologías que propone basadas en la investigación de Fernando Sandoval entre otros y tercero porque, la verdad, las empresas familiares son muy habituales en mi entorno. De hecho, justamente ahora estamos trabajando para una empresa familiar y la verdad es que me viene estupendo.

Además, el curso viene un poco a desmitificar ciertas creencias acerca de las empresas familiares como por ejemplo que son empresas pequeñas, cutres o que son esas empresas donde trabajas con tu suegro ¡qué horror! Sin embargo, empresas grandes y muy conocidas son empresas familiares como New York Times, Michelin, Ford, Marriott e incluso el 70% de las 500 empresas del Fortune son familiares. Pero sobretodo, hay un aspecto muy importante sobre las empresas familiares: tienen voluntad de perdurar durante generaciones y generaciones.

Incluso, hay algo muy interesante y es que la mayor parte de las empresas o nacen como familiares o con el paso del tiempo se van convirtiendo en familiares por la incorporación a veces de miembros directos de la familia o incluso de miembros no consanguíneos como familiares políticos.

Hay muchas ideas que quiero compartir sobre este tema e iré posteando poco a poco en el blog. Una idea clave es comprender que la empresa familiar tiene unas particularidades y complejidades que no tienen el resto de empresas. La empresa famliar, desde un enfoque sistémico, combina dos sistemas distintos, FAMILIA y EMPRESA, que al ponerse en común, se transmiten desorden mututamente. Ese desorden tiene que ver con situaciones donde se genera confusión en la manera de relacionarse. Desorden que el sistema familia aporta al sistema empresa y viceversa. Por ejemplo: conflictos en lo relativo a la sucesión, conflictos familiares que se llevan a la empresa, nepotismo, aparición de familia política, malas prácticas, estilos conservadores que chocan con estilos más atrevidos, eso de “se aprovechan de mi”, o el “todos somos jefes”, “nadie lo hace como yo” dicho por el fundador, etc.

En nuestro día a día convivimos en multitud de sistemas sociales distintos (partidos políticos, clubs deportivos, asociaciones vecinales, centros formativos, confesiones religiosas, colonias de inmigrantes, grupos profesionales, administraciones, familia, empresa, etc.). Las personas, como individuos, forman parte de los distintos sistemas sociales sin que se produzca desorden, debido a que no hay confusión de en qué sistema se está en cada momento. Así, una persona puede ser líder de un partido político, pero cuando está en el colegio de sus hijos forma parte de ese sistema social en calidad de padre, no en calidad de líder político. Por ello, su comportamiento será distinto: no se le ocurrirá dar instrucciones al resto de miembros como lo haría en su partido. El problema de la interpenetración de los sistemas es que ambos se tranmiten desorden, sin que esté claro cuándo se está formando parte de uno o de otro. Así, siguiendo con el ejemplos anterior, el líder político podría pegar carteles en el patio del colegio y el director del colegio podría llamar a los padres de un militante político para intentar reconducir su mal compoartamiento. La interpenetración genera confusión y desorden.

Realmente es complicado mantener el orden y el equilibrio entre familia y empresa, y en ello también insiste mucho el curso. La planificación estratégica (identificar y consensuar hacia donde quieren ir y ponerlo por escrito) y el hábito de las relaciones interpersonales claras, abiertas y efectivas entre los miembros de la familia parece ser la llave que abre el resto de decisiones (sucesión, creación de protocolos de gestión, creación de órganos de decisión, etc.). Y por lo poco que conozco, esas son precisamente los retos de este tipo de empresas.

Sin embargo, quizá uno de los potenciales de la empresa familiar es que ya nace con esa sentimiento de comunidad mucho más arraigado que en otro tipo de empresas. Y ese sentimiento deberá ir acompañado de querer construir alrededor entre nosotros y no de “vivir de” o de “sobrevivir a“.

¿conoces alguna empresa familiar? ¿cuáles creen que son sus principales retos y potencialidades?

Seguiremos posteando…