Bueno, pues con la vuelta del verano y la inmersión a tope en proyectos que quedaron pendientes, proyectos nuevos y proyectos por venir, me doy cuenta de que ya hace casi más de un mes que no escribo. Pero ni de coña voy a dejar el blog.. con todo lo que me está aportando, me está ayudando a pensar, a conectarme, a saber que hay que leer mucho para opinar, a crecer como persona y profesional y casi a definir lo que quiero que sea Reding, aunque las crisis de ¿quién soy y hacia donde voy? siempre estén presentes. Son como “pequeños ataques de pasión” que sobrellevo buenamente con la vida cotidiana. Y se llevan muy bien en compañía por cierto, entre ellas, de este blog.

Pensando en este mes y pico sin escribir me doy cuenta de que hace ya 10 meses que me lancé a escribir este blog con asiduidad. Estoy muy contenta con la experiencia y sobretodo porque, aunque empecé miedosa y pensando que podría tirar la toalla, al final estoy cumpliendo eso de “no serán promesas sino convicciones“. Además, el motivo de haber seguido ha sido en parte el leer el blogs de mis compañeros de MasterDIWO y del entorno neoveneciano con el que tanto y tanto se aprende, además de las decenas de blogs y webs que trato de seguir.

Hay una cosa que me doy cuenta todavía y es que no consigo escribir como hablo y eso me limita un poco a la hora de expresarme y quizá el resultado (mis post) no son del todo lo lúcidos que yo querría. Cualquiera que me conoce sabe que soy directa, que voy al grano, pero al mismo tiempo me gusta relacionarlo todo y ser un poco caótica pensando. Y sobretodo, cualquier que me conozca bien sabe que digo tacos mientras hablo, es muy de la zona, y qué leches, muy mio 😉 Estas limitaciones hacen que a veces me dé pereza escribir o postponer eternamente los post hasta que quedan sepultados por otros. Molaría compartir técnicas para bajar del mundo de los pensamientos al mundo del editor de textos.. Buscaré cosas y ya iré contando, como no.