Bianka Hajdu recomendaba el otro día en sus enlaces compartidos un extenso artículo titulado “You are not an artisan“. Es algo farragoso de leer pero contiene ideas interesantes sobre qué trabajos serán asumidos por las máquinas y por los humanos en el futuro, qué hace que un trabajo sea atractivo o no y sobre el concepto de artesanía. Sobretodo, el artículo trata sobre las “confusiones y engaños sutiles pero omnipresentes que nublan el futuro de los debates de trabajo y el impacto de las computadoras.” Me ha resultado interesantísimo y espero haber traducido y entendido bien del todo..

El autor habla de dos tipos de trabajos, trabajos atractivos y fastidiosos. Los atractivos son trabajos que te hace sentir auténtico y se caracterizan por:

  • son fáciles de disfrutar
  • se aprende con ellos
  • se valoran fácilmente como moneda de cambio
  • nos ayuda a crearnos una identidad social

Por el contrario, los trabajos fastidiosos son aburridos, repetitivos y contrarios a los atractivos. Son más difíciles de disfrutar, aprender, valorar e integrar en su identidad. Ponen a prueba tu sentido de autoestima cada día. Por ejemplo y por tirar de un caso real y conocido. Una persona que es dueña y trabaja en una fábrica de somieres y colchones. En principio, podría pensarse que es un trabajo aburrido, poco atractivo, repetitivo (porque fabricar implica repetir un producto tras de otro). Hablaríamos entonces de que esa persona tendría un trabajo fastidioso.

Más adelante, el autor habla de que se suele confundir estos dos tipos de trabajo con la clasificación de trabajos creativos y no creativos. Pero aquí introduce una crítica diciendo que por ejemplo, para pintar un cuadro, dar un concierto de rock o diseñar un bolso, no es necesario ser creativo pero sí es un trabajo socialmente atractivo. Y, si entiendo bien el inglés, parece que solemos asociar a los trabajos atractivos con los trabajos creativos y estos como patrimonio exclusivo de los humanos. Al igual que asociamos como un trabajo fácilmente asumible por una máquina los trabajos fastidiosos y por tanto, los no creativos. Y aquí es donde dice que está la confusión. Volviendo al ejemplo de antes, ni que decir que pocos pensaría que el trabajo en la fábrica de somieres es poco creativo. Todo está sucio, hace calor por el horno y hay hombres vestidos con monos azules. Poca creatividad hay ahí.

Según el autor, para analizar bien qué trabajos serán asumidos por las máquinas en el futuro hay que pensar desde el punto de vista de la máquinas, no de los humanos. Y ello le lleva a una clasificación entre trabajos algorítmicamente escalables y no algorítmicamente escalables. El primero será asumido por máquinas y el segundo por humanos.

En el trabajo algorítmicamente escalable, las máquinas necesitan muy poca ayuda de los humanos para hacer mucho. Sin embargo, los trabajos algorítmicamente no escalables necesitan mucha ayuda para hacer mucho menos. Ya sea atractivo o creativo, lo que hacen en términos humanos es la clave. Lo que importa es lo verdaderamente repetible de las funciones. Y eso será asumido por las máquinas. Pero el hecho de que nosotros no queramos hacer ciertos tipos de trabajo, no significa que las máquinas sean mejores para ellas. Ellas podrían ser peores.

El muchacho de los somieres desempeña muchas labores, entre las cuales, hay algunas que son algorítmicamente escalables y otras que no. Al final, gran parte de su trabajo se dedica a programar máquinas para que produzcan por somieres y colchones en un tiempo limitado, pero no todo el proceso es automatizable, ya que, la parte de bordado y cosido es necesario el papel humano. Y yendo más allá, la decisión de aplicar un tipo de bordado y no otro viene marcada por las tendencias, visitas a ferias, actualizaciones de catálogo, trato con clientes, que piden o reclaman los productos de una forma u otra. Y eso es un trabajo como muy de humanos y poco escalable.

Personalmente y ya que parece esto una batalla entre humanos y máquinas por puestos de empleo, diré que soy super fan de Matrix pero nunca me ha gustado esa lucha futurista entre humanos vs. máquinas porque ellas me facilitan la vida y, la verdad, las amo. Además, esto nos llevaría a algo muy viejo como es un nuevo movimiento ludita que no me interesa para nada, muy post industrial y muy poco postmoderno 🙂

Me gustaría más bien conversar sobre en qué medida podemos pensar nuestros trabajos y empleos (potenciales pasiones, intuiciones sobre lo que nos vemos haciendo en el futuro…) sabiendo que las máquinas podrán asumir aquellos que son algorítmicament escalables y que los nuestros serán todo aquel amplio campo de los no algorítmicamente escalables. De alguna manera, pensando así podemos saber qué trabajos serán finalmente asumidos por las máquinas y cuáles son los grandes nichos de empleo del futuro. En definita, empezar a pensar desde ya en cómo hacer nuestra vida más interesante como emprendedores artesanos.

Además, el autor hace una advertencia sobre el concepto de “artesano” diciendo lo siguiente:

“Existe una cierta ilusión artesanal en la que todos los artesanos (que son trabajos trabajos atractivos y locales) son, en realidad, algorítmicamente escalables. Simplemente no hay mucha variedad necesaria allí. Lo que significa que es mucho más vulnerable de ser absorbida por las máquinas. Y esta es una verdad dura de aceptar. Tanto es así que los artesanos y sus defensores pequeños y locales a menudo hacen todo lo posible para fabricar justificaciones medioambientales no económicas y de otro tipo con la esperanza de crear distorsiones estructurales que neutralizan sus prejuicios de trabajo atractivo. Si bien existen preocupaciones legítimas sin duda de este tipo alrededor de todo tipo de producción a escala (ya sea industrial o post-industrial), a menudo hay una gran cantidad de exageración a mala fe de dichas preocupaciones.

Así que el mensaje a los artesanos y, en general, a los humanos es que para ser resilientes al mundo de las máquinas debemos centrarnos más en el alcance y menos escala.

También será interesante repensar cuáles son los verdaderos trabajos artesanos y el valor  esencial que aportan a los públicos que se dirigen para evitar crear productos vacíos y que no son, en realidad, rentables. Y esto me recuerda al actual boom del craft o eñ DIY. ¿Cualquier producto es artesano? ¿qué hace realmente artesano? ¿qué papel tienen las máquinas en el sector de la artesanía? ¿el debate artesano está realmente en oponer máquinas a personas o podemos integrarlas y que formen parte de el sello artesano/personal que una persona/empresa puede desarrollar?

Y volviendo por última vez al chico de somieres, su trabajo quizá requiera de mucha más creatividad de la que él piensa y por tanto, pueda ser un trabajo más atractivo. Quizá solo necesita aprender a cambiar las cosas y pensar en una industria menos basada en la escala, con estrategias más especializadas y de alcance, donde lo algorítmicamente no escalable sea muy importante. Quizá así su sector empiece a ser menos cutre empezando por su empresa 🙂