Qué peligroso me resulta el concepto de subvencionar para “reactivar”. Según la RAE, reactivar significa “Volver a activar“. Se entiende, lo que ya no funciona o no funciona tan bien como antes. Y mi pregunta es, ¿entonces para qué reactivarlo? Primero tendremos que ver por qué falló, mejorarlo y luego, si no tenemos recursos propios para ponerlo en marcha, tratar de buscarlos. Por qué subvencionarlo sin más, ¿no es una manera de alargar la agonía de una muerte segura? ¿no es querer seguir caminando con un muerto al hombro? ¿no es una manera irresponsable de actuar? Espera, o esto… es hacer política en la actualidad. Pan para hoy, hambre para mañana.

Según dice la noticia, “el plan incidirá en subvencionar el sector industrial en espera de un retorno”. Más allá de entrar en el lenguaje económico, tengo que reconocer que el enfoque de la noticia me causa miedo, ya que, me da la sensación de que lo importante es alimentar ciegamente a un monstruo, esto es, a un modelo industrial que sigue funcionando como antes en un contexto que ha cambiado. ¿no es la crisis un síntoma de que algo va mal? Claro, y es que política muy similares si no calcadas son las que se aplican a una industria como la del mueble en Yecla.

Como decía ayer David:
En ese marco, denostar los servicios y el conocimiento y meter masas de dinero público a una industria en el fin de su ciclo histórico no es otra cosa que apostar por ser la cola de la cadena.

y:
Salir de la crisis estructural pasa por ir hacia arriba en la cadena de valor. Pasa porque surjan muchas empresitas de pequeña escala y gran alcance como Geeksphone, no por atraer o crear fábricas de Samsung o Foxcomm, ni siquiera por abrir fábricas junto a las suyas.

Y (añadiría) tampoco por insuflar dinero público sin más a una industria anquilosasada, a la espera de un retorno que, tal y como pintan las cosas, no llegará del modo en que esperamos ni por los canales que esperamos. Pero claro, esto supone un shock que los políticos no están dispuestos a gestionar, desde su alto pedestal, desde el cual esto se hace ingobernable. No dediquemos tiempo a echarles la culpa, son un nodo más, simplemente hagamos de otra manera.

Y pensando en todo esto me vienen a la mente tres ideas:
– Importancia de tener una agenda propia, más allá de la marcada por la Administración Pública. Como comentaba ayer con Sonia y Ester, en la época de la burbuja, muchas empresas se tiraron de golpe a invertir en el ladrillo y, en definitiva, a sumar a la burbuja, todo ello auspiciado por el propio Gobierno Central. Muchos creyeron que era rentable porque los políticos y sus acciones así lo hacían creer. Es el riesgo de tenerles como única agenda pública. Por eso es importantísimo tener una agenda propia, y no sólo informativa, sino económica, relacional, etc. Mi empresa y mi entorno ¿cuáles son mis objetivos y cómo puedo alcanzarlos en mi entorno?
– Importancia de ser capaz de reflexionar en un entorno complejo como el actual, de reflexionar y conversar como pares de un sistema. Dejar de hablar de “industria” que es algo inabarcable para hablar de tu capacidad de conversar con tu entorno, para poder evolucionar, y hacer de tu empresa un actor más resilientes.
– Y también, la importancia de diseñar tus proyectos y repensar tus estrategias comerciales en función de los inputs de información que vas obteniendo del entorno, aplicando un efecto espejo, un concepto muy guay que supone mirarte en otros para saber qué tienes que cambiar o en qué quieres convertir tu proyecto.