Veo a mi hermano de 17 años buscando información sobre virus zombies que afectan a animales, a mi hermana de 14 sobre ingredientes específicos de champús y los efectos dermatológicos. Esto me gusta, lo que no me gusta es ver que solo consumen información y que la mayor parte del tiempo en Internet se lo pasan en Tuenti y viendo vídeos en YouTube. ¡Ni siquiera tienen una cuenta de correo!

Hay una idea que lleva ya tiempo rondándome la cabeza y es la idea de cómo fomentar la curiosidad en los jóvenes, una curiosidad que les lleve a investigar, y luego a querer experimentar sobre ello. Pero, ¿saben hacerlo? Abundan los proyectos promovidos por instituciones públicas y privadas donde el objetivo es meterles la idea de “hay que ser emprendedor” o “monta tu propia empresa”, cuando el foco creo que hay que ponerlo en los valores. Primero tienen que averiguar sobre qué tienen curiosidad. Segundo, utilizar la tecnología para aprender.

Para ello, creo que es importante conocer previamente sus expectativas, conocer qué les gusta y sobre qué les gustaría experimentar. Como propone Javier en su último capítulo del Manual para una vida interesante, “si ya sabemos como queremos vivir, lo que tenemos que hacer es dejar de procrastinar de una puta vez y hacerlo. Y para empezar a hacerlo lo mejor es tener un plan”.

Y al hablar del plan me acuerdo del proyecto Master DIWO, un proyecto incubado en eGruyere y cuyo objetivo es aprender e investigar desde nuestros INTERESES de manera compartida “con otros”. De ahí que no sea un master DIY (Do It Yourself) sino DIWO (Do It With Others).

La idea de exportar el Master DIWO a colegios o institutos surgió como resultado de la participación de miembros de eGruyere en un Desayuno UNESCO.
“Master DIWO podría montar algo con los alumnos de secundaria. Se me viene a la mente diseñar alguna actividad complementaria para fomentar que los alumnos identifiquen aquellos temas que les interese y de los cuales les gustaría investigar por sí mismos. Sería algo así como motivarles a desarrollar su propio Master DIWO. Además, podríamos pasearlos por esos Laboratorios de aprendizaje experiencial con los que ya estamos trabajando Ester, María, Jose

Además, creo que inculcar estos valores desde temprana edad puede ser el andamio que necesitamos para superar esa cultura industrial y empezar a ser más conversacionales, prototipadores, autónomos, activos y verdaderamente innovadores. ¿Cuánto ha tenido que ver la educación que hemos tenido en la actual situación de la industria?

Y como se dice en el reportaje “The Finland Phenomenon” que enlazaba el otro día Odínn, quizá “debemos pasara de utilizar la tecnología como herramienta a utilizarla como herramienta para aprender“. Incluso me parece muy interesante cuando dice que este país está haciendo algunos de lo que ellos llaman “interrogantes postindustriales” que no es otra cosa que “desarrollar la curiosidad, desarrollar la cohesión social en redes“. “Liberar espacio para un aprendizaje más exploratorio y menos limitado a transmitir información, para crear nuevo conocimiento y nueva información”.

Y ojo, quizá tengamos que empezar por temas básicos:
– Tener un email y saber usarlo
– Averiguar que temas te interesan
– Seleccionar fuentes de interés
– Tener un blog donde ir contándose

Muchas veces lo he pensado muy en serio, asumiendo que este es el contexto ¿cómo y por dónde empezar? ¿debemos esperar a que las escuela asuman el cambio o deberíamos liderarlo en nuestro radio de alcance? ¿podemos trazar un plan?