Bueno, este es uno de mis más recientes descubrimientos, que hice a través de los libros de k2k. Al principio da la impresión de que es el típico gurú que hablaba de gestionar las organizaciones desde las personas y de la felicidad. Sin embargo, cuando indagas en su discurso entiendes que su buena oratoria y convencimiento están basados en la experiencia, en la realidad.

Koldo habla de relaciones entre las personas, de la importancia de lo emocional para gestionar ya no empresas, sino proyectos. Un discurso que, por cierto, me lleva a conectar con el proyecto Tropos donde queremos trabajar lo emocional desde la narrativa audiovisual ¿qué conexiones podrían surgir? Esto para otros post 😉

Lo que más me gusta es su capacidad para comunicar de manera llana y directa pero desde realidades empresariales grandes y pequeñas. Koldo ofrece unos valores y unos principios muy aplicables tanto a proyectos individuales como redes de trabajo. Además, me llama la atención la que afirma que “Todos los problemas en las empresas tienen que ver con las personas”, lo cual, es algo que he pensado alguna vez.

En su discurso hace un interesante repaso por los principales problemas actuales de las organizaciones:

  • Tecnificación excesiva
  • Desmotivación de las personas
  • Falta de transparencia
  • Colapso de lo urgente que impide trabajar en lo importante
  • Priorización de los objetivos frente a los retos y la visión
  • Foco en los problemas y no en las oportunidades que ofrecen
  • Exceso de gestores y falta de líderes
  • Carencia de personas que sepan economía no sólo contabilidad ¡vital en una empresa!
  • Evitación experiencial de los jóvenes promovida por los esquemas formativos actuales
  • Falta de libertad que impide ser creativo (la famosa autonomía…)
  • La obsesión por el crecimiento y no por el desarrollo
  • Centralizar el debate en las herramientas y tecnologías en lugar de las personas y lo que realmente es necesario para que funcione.

Me gustaría también mostrar es el esquema que tienen en su web:
esquema NER

Y la explicación que lo acompaña:
Nuestro propio y común sistema organizacional es un nuevo estilo de relaciones. Se basa así en las personas y cada organización somos un proyecto común de las personas que formamos parte de la misma. Toda nuestra actividad es fruto del trabajo en equipos autogestionados, donde la comunicación, la libertad y la responsabilidad excluyen el control, se ofrecen oportunidades a las personas y los errores se convierten en ocasiones de aprendizaje. En nuestro día a día, están integrados clientes y proveedores. El conocimiento compartido y las nuevas experiencias facilitan la innovación permanente que también caracteriza a nuestros proyectos. Los conceptos económicos son igualmente compartidos. Nuestra perspectiva de futuro nos lleva a sentir nuestra actividad como una continua siembra. En un entorno de transparencia, confianza y generosidad, sentimos también el orgullo de pertenecer a nuestra organización y evolucionamos física, mental y emocionalmente. Un proyecto común nos conduce a un éxito compartido.

Pues eso, el relato de Koldo me gusta porque invita a promover aquello que te sale de las tripas (como él dice), y eso es muy hacker; quiere que la gente cuente lo que le mueve y por tanto, no busca a personas que sepan hacer bonitos CV sino gente que sepa que sus emociones y sentimientos son lo que al final les diferencia de los demás; porque sabe de la necesidad de perfiles humanísticos en las organizaciones que al final están compuestas por personas (con toda su complejidad); porque reconoce que el mercado no siempre tiene razón, cuando dice que los despidos masivos y los recortes son bien recibidos por la bolsa y premiados por el mercado cuando a lo mejor hay que tomar decisiones basadas en las personas y no tanto en la producción, la actividad, los despidos, que ofrecen beneficios solo de inmediato;  y bueno, pues porque al final habla de Relaciones Públicas pero desde muchas dimensiones.