Ayer leía en un periódico digital un análisis sobre la situación del empleo en España realizado por un profesor de Derecho especializado en Derecho del Trabajo. Tras el sugerente título del artículo “El futuro laboral” me dispuse a leer con mucho entusiasmo esperando encontrar un discurso con perspectiva y con altas dosis de realismo.

Ya comenzaba planteando un panorama de “escasez de trabajo” rememorando los buenos tiempos en el siglo 20 donde esto era algo inimaginable. Abiertamente decía que “el trabajo es un bien escaso“.

¿Esto es así? ¿Realmente el trabajo es un bien escaso? ¿O quizá la escasez reside en la manera de entender el trabajo únicamente como un sujeto pasivo que espera ser contratado?

Continué leyendo, ahora algo más escéptica, pensando que era más un análisis decrecionista y basado en la descomposición, argumentos que había leído en artículos de Las Indias y que ahora aparecían claramente ante mis ojos. También comprendí que realmente el artículo se iba a centrar en la necesidad de reformular las leyes laborales y por tanto, el autor hábilmente iba a desarrollar los grandes nichos de empleo que ofrece el futuro laboral a los abogados. Y al parecer estaba en lo cierto.

Tras la exposición del escaso futuro laboral de los trabajadores, el autor pasaba a enumerar las distintas tendencias que marcará el empleo del futuro, todas desde el ámbito legislativo y centradas en la protección de la privacidad, la legislación del teletrabajo, el incremento de la litigiosidad derivado del uso de las nuevas tecnologías, las nuevas formas de pleitos, los juicios virtuales, etc.

En cuanto al lenguaje que utilizaba el autor, me llamaron la atención varias cosas:

  • El tono de resistencia que utiliza ante los cambios. Parece que todo lo malo está por venir, motivado por la escasez del trabajo. La añoranza a un pasado mejor.
  • La visión decrecionista sobre el empleo en el futuro. Como dice el artículo “serán afortunados los que tengan tareas que hacer”.
  • La visión exclusiva de que el empleo es siempre por cuenta ajena. En ningún momento contempla la opción del auto-empleo, y me sorprende siendo un tema ya está desde hace tiempo en los discursos políticos y en la agenda setting de los medios. Falta de perspectiva en el análisis.

La sensación general es que somos demasiada gente intentando buscar un trabajo, un bien escaso. Así que… ¿tendremos que ser menos? Lo que más me sorprende es el sabor agridulce que me deja un artículo con un título tan sugerente como “El futuro laboral”. No parece una visión muy alentador viendo que en España ya hay un 26% de la población en paro.

Desde mi punto de vista, creo que hacen falta análisis más constructivos y basados en la abundancia más que análisis que, pese al panorama negativo y limitado que pintan, aseguran el trabajo para un colectivo profesional concreto.