El otro día hablando con Ester Gisbert de varios proyectos que llevamos en marcha, decidimos recuperar uno muy especial llamado Paisaje de Tareas, un mapa culinario que pretende geolocalizar en un mapa diferentes recetas, cociner@s e ingredientes según su procedencia geográfica. En definitiva, geolocalización etnográfica muy útil para personas con ganas de conservar y compartir algo tan preciado como son nuestras tradiciones gastronómicas, reflejo de nuestra herencia cultural.

Me hace ilusión sumar contenido registrando un plato típico de Yecla que mi madre y abuela (Francisca y Carmen) se han prestado a mostrar en su proceso y procedimientos, las empanadas de patatas de Yecla típicas de Semana Santa. Son muy conocidas porque solo se hacen en esta época del año y además, son únicas y exclusivas de Yecla, ya que en el resto de Murcia solo podrás encontrar las empanadas de tomate o variantes. Ahí podemos identificar rasgos separatistas de Yecla (humor local..).

Carmen, abuela empanadillas

En la elaboración de este plato típico es muy habitual que la madre se junte con la hija y ésta a su vez con la nieta de la primera, aprovechando así para hablar y conversar sobre cualquier tema de actualidad local, provincial, nacional o internacional, más en una familia numerosa donde se llegan a superar las 100 unidades y que, por tanto, echas la tarde: uff.

La empanada de patata se compone de dos grandes apartados: Masa y relleno.

La elaboración de la masa es algo controvertida ya que, parece ser que para que salga buena hay algún secreto no contado o que solo se cuenta al oído de abuelas y nietas. Sin embargo, a grandes rasgos se compone de: 1 vaso de agua para 3 kilos y medio de harina, 1 paquete de litro de vino blanco, 3 vasos de aceite de oliva y una cuchara sopera de sal. Todo ello se amasa hasta conseguir una masa homogénea y uniforme. Se separa en pequeñas bolitas de unos 80 gramos y se extienden como tortitas, tal que así.


En cuanto al relleno, enumeramos a continuación:

– Patatas, cortadas como para tortilla de patatas y fritas el día de antes para poder tenerlas un día soltando el aceite. A medio freír se le añade pimienta y piñones al gusto, una cucharada de café aproximadamente.

– Atún

– Pimiento rojo a tiras.

– Huevo duro cortado a rodajas finas.

Una vez tenemos la masa lista, comenzamos el casi artístico proceso de enrollar la empanada.

Tras esto, damos con huevo y un pincel por toda la empanada y metemos la bandeja al horno durante una media hora a 220 grados, aproximadamente. Se suele decir que “cuando se ponen morenas” se sacan del horno… pero va a gustos.

Y este es el resultado final…