¿Por qué cuesta tanto escribir un blog? Tendría que ser algo así como esa libretita que llevamos siempre con nosotros en la que apuntamos todas las ideas que nos vienen a la mente. Parece que para escribir en un blog tengamos que tener la idea bastante mascada ya… tendré que superar esto.

Bueno, pues como parte de la rutina Faster DIWO que quiero ir tomando, hay una reflexión que me vino ayer a la cabeza y es, ¿hasta qué punto proyectos importantes acaban tirándose a la basura por falta de financiación? Muchos y más en los tiempos que corren. La crisis se ha convertido en la más perfecta coartada para ello. Hace tiempo que desde mi grupo de colaboradores pusimos en marcha un interesante proyecto del que os hablaré más adelante. Son varios ya los colectivos que, viendo la fase de parálisis en la que se encudentra dicho proyecto, me preguntan sobre el futuro del mismo. Me impacta ver la ilusión que generan ciertos proyectos y lo poco que eso se valora a la hora de dearles continuidad. Cuando les contesto con la manida frase de “es que no hay dinero” me pregunto, ¿pero qué estoy diciendo? Cada vez me parece un argumento más vulgar y relativo. El dinero, ¿qué dinero? ¿de quién? Repensemos las formas de financiación de nuestros proyectos y quizá quitaremos el tapón absurdo que nosotros mismos hemos puestos, ¿es el mejor mecenas el que tenemos? ¿el mejor colaborador? ¿cree verdaderamente en el proyecto? ¿a quién más puedo involucrar e ilusionar? Pues en esto andaba yo pensando…