Cuando los políticos se ponen pesados con un tema… desconfía (refranero inventado). Recientemente he estado en un evento sobre emprendedores en Alicante, el Día de la Persona Emprendedora. Lo cierto es que fui al evento algo escéptica y algo de ello se confirmó ante mis ojos. Manadas de estudiantes forzados con las típicas “hojas de asistencia” y motivados únicamente con la idea de “pasaré lista“. Ver esto me dio algo de bajón. ¿No deberíamos motivar de verdad a la gente?  Emprender, emprender, emprender… parece ser que los emprendedores ahora somos la panacea, la solución que nos curará a todos de la crisis. Veo ahí un error de enfoque, una falta de filosofía trasera que sostenga todo esto. Está bien que la gente se dé de alta en el Régimen de Autónomos o que monte SLs, SAs… pero si lo hace sin saber por qué o sugestionada por una euforia político-institucional, o como última parada del tren del desempleo… ¿no estamos lanzando un boomerang que volverá con más fuerza?

Además, para ser un evento para emprendedores, ví a pocos “emprendedores” impartiendo talleres, personas que estén empezando.. no me valen Coepa, Terciario Avanzado… No digo que estas instituciones no lo sean pero al menos no son el prototipo de emprendedor. Hablo de los jóvenes con ideas e iniciativa que forman o formarán parte de ese más del 40% de jóvenes que hacen cola en la puerta del INEM.

Llevemos también cuidado con la idea de “emprender es mi última salida“, emprender es algo que debe nacer de una motivación muy profunda, de unas ganas de cambiar las cosas, de algo muy personal (frustraciones, deseos…)… que tiene que ver con uno mismo. Evidentemente, todos queremos ganar dinero, pero no creo que esa sea la verdadera motivación para emprender… puede resultar muy frustrante.

Al final de la mañana, ya en las sesiones plenarias tuve la oportunidad de escuchar a Empar Fayós y a Lofti El -Ghandourim. A Empar ya la conocí en CAMON, defensora a ultranza del emprendizaje femenino. Al segundo no lo conocía pero me gustó bastante porque habló de los emprendedores sociales y porque dentro del discurso provocador típico de los gurús de la creatividad, creo que consiguió algo que no ví en los talleres, ganarse a la gente joven, aludir a motivaciones reales para emprender, hablar a los oídos de los que estábamos allí. Conectar.

Los políticos y las instituciones deberían valorar de verdad cómo pueden ayudar a los emprendedores de verdad, conocer los verdaderos problemas y necesidades de un emprendedor en España y ponerse manos a la obra.

Sé que soy algo crítica con esto pero me toca de lleno y creo que antes de vender un mensaje, hay que analizar la situación, comprender a los actores-emprendedores, fomentar un entorno favorable para el aprendizaje y trabajar con ellos. Está todo por hacer, lo cual, también es genial!